La Guardia Civil detiene a 3 personas e interviene 209 reptiles protegidos en Jérica y Sot de Ferrer
La operación contra el comercio ilegal de fauna silvestre destapa una presunta red que habría utilizado la estructura de una empresa autorizada de transporte de animales para camuflar envíos nacionales e internacionales de especies protegidas.
La Guardia Civil ha
intervenido un total de 209 reptiles
protegidos y ha detenido a tres personas en una operación
contra el comercio ilegal de fauna silvestre que ha incluido registros en los
municipios castellonenses de Jérica y Sot
de Ferrer.
La investigación apunta a la existencia de una red clandestina que
presuntamente aprovechaba la estructura de una empresa
autorizada dedicada al transporte de animales para dar
apariencia legal a envíos de especies cuya procedencia o comercialización no
estaba debidamente acreditada.
La operación culminó con dos entradas
y registros simultáneos en inmuebles vinculados a la mercantil en Jérica y Sot
de Ferrer. Durante las inspecciones, agentes del Servicio de
Protección de la Naturaleza (SEPRONA)
localizaron instalaciones no declaradas en las que se mantenían numerosos
ejemplares en situación irregular.
Tortugas,
serpientes, lagartos y camaleones entre los animales intervenidos
Entre los 209
reptiles incautados se encuentran diferentes especies de tortugas, lagartos, camaleones y serpientes exóticas.
Muchas de ellas están incluidas en los apéndices de la Convención
sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora
Silvestres (CITES).
Según la investigación, los
responsables no pudieron acreditar el origen legal
de los animales ni aportar la documentación sanitaria y de trazabilidad
exigida para la tenencia y comercialización de este tipo de especies.
El supuesto sistema utilizado para
transportar los ejemplares consistía en aprovechar la actividad legal de
transporte de mascotas para introducir los reptiles en cajas
de mensajería y realizar los envíos sin los permisos correspondientes,
tanto dentro de España como hacia otros países. De esta forma, los investigados
habrían tratado de evitar los controles habituales en centrales logísticas y
aduanas.
A los tres detenidos se les
atribuyen presuntos delitos
contra la flora y la fauna silvestre, tráfico ilegal de especies protegidas y
falsedad documental.
Los animales intervenidos han
quedado a disposición de las autoridades competentes en materia CITES y han sido trasladados a centros especializados
de recuperación de fauna para evaluar su estado y proporcionarles los cuidados
veterinarios necesarios.
La
investigación permanece abierta
y continúa el análisis de la presunta red de comercialización, incluido el
posible rastreo de compradores finales a través de las plataformas utilizadas
para la venta de los animales.



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