Castellón refuerza la prevención de incendios forestales con inteligencia artificial, satélites y sensores inteligentes
Varios espacios naturales de la provincia incorporan nuevas tecnologías para mejorar la detección temprana del fuego y reducir los tiempos de respuesta ante emergencias
La provincia de Castellón avanza en la implantación de sistemas
digitales de prevención de incendios forestales mediante el uso
de inteligencia artificial, cámaras termográficas, sensores ambientales y
comunicaciones por satélite. El objetivo es mejorar la vigilancia de las masas
forestales y detectar posibles conatos antes de que puedan convertirse en
grandes incendios.
La tecnología, desarrollada por la empresa Pyro Fire
Extinction, ya se ha desplegado en zonas como la Sierra
Calderona, la Mancomunidad Espadán-Mijares y Montanejos,
donde los dispositivos recopilan información ambiental de forma continua para
evaluar el riesgo de incendio.
El sistema combina datos como la temperatura, la humedad relativa o
la velocidad del viento para generar mapas de riesgo
actualizados y realizar previsiones sobre la probabilidad de ignición con una
antelación de hasta diez días.
Además de los sensores instalados sobre el terreno, la red utiliza
la infraestructura de Hispasat para garantizar la transmisión de
información en zonas forestales donde la cobertura de telefonía convencional
puede ser limitada.
Cámaras inteligentes y drones para
detectar incendios en sus primeras fases
Uno de los elementos principales del sistema son las cámaras
termográficas con inteligencia artificial, capaces de
identificar posibles columnas de humo o focos de calor y enviar avisos a los
centros de control para su comprobación.
En Montanejos, la plataforma lleva alrededor de un año en
funcionamiento con vigilancia durante las 24 horas del día.
Los datos obtenidos por los sensores se transmiten mediante tecnología LoRa,
una red de largo alcance que permite trasladar alertas en tiempo real para que
los equipos municipales puedan verificar cualquier incidencia antes de activar
los protocolos de emergencia.
Los informes recopilados también permiten mejorar la planificación
preventiva. Durante la primavera, los registros situaron a la Sierra
Calderona con 36 días de riesgo alto o extremo de incendio,
información que facilita la adopción de medidas como restricciones temporales
de actividades en el monte durante episodios de mayor peligro.
El proyecto incorpora además el uso de drones para
labores de vigilancia forestal y la instalación de cápsulas
extintoras inteligentes en puntos estratégicos, diseñadas para
actuar ante incrementos bruscos de temperatura y ayudar a contener pequeños
focos en fases iniciales.
La iniciativa contempla nuevas aplicaciones, como sistemas de
aviso para personas que se encuentren en espacios naturales con problemas de
cobertura móvil. La misma red permitiría enviar alertas de emergencia a
senderistas en caso de incendio cercano.
Los datos recogidos por estos dispositivos también podrán
emplearse en trabajos de recuperación ambiental, al aportar información sobre
las condiciones del terreno y facilitar la planificación de futuras actuaciones
de restauración forestal.



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