Villamalur rinde homenaje a Vicente Ballester tras más de 30 años llevando el pan a varias generaciones

El histórico panadero del municipio inicia su jubilación después de décadas de trabajo junto a su esposa, Mari Pérez, convirtiéndose en una de las figuras más queridas de la localidad.

Villamalur ha despedido con emoción una etapa muy especial de su historia cotidiana. El municipio ha rendido homenaje a Vicente Ballester, el panadero que durante más de tres décadas ha llevado el pan a los hogares de la localidad y de otros pueblos de la zona, convirtiéndose en una figura imprescindible para varias generaciones de vecinos.

El reconocimiento tuvo lugar en un acto cargado de agradecimiento y afecto, en el que también estuvo presente Mari Pérez, compañera de vida y de trabajo de Vicente durante todos estos años. Desde el Ayuntamiento destacaron la huella que ambos han dejado en el municipio gracias a una dedicación constante que ha ido mucho más allá de la elaboración y distribución de pan.

Durante más de treinta años, Vicente ha formado parte de la rutina diaria de Villamalur. Madrugadas junto al horno, kilómetros recorridos en la furgoneta y un trato cercano con los vecinos han convertido su oficio en una parte esencial de la identidad del pueblo. Su jubilación marca el final de una etapa que muchos vecinos recuerdan con cariño y gratitud.

Una escultura como símbolo de agradecimiento

Con motivo de su retirada, el Ayuntamiento de Villamalur hizo entrega a Vicente Ballester de una escultura conmemorativa elaborada expresamente para la ocasión. La obra ha sido realizada por Enrique Gimeno junto a un equipo de colaboradores formado por Sergio Cabedo, encargado del molde y la pintura, y Pascual Baldoví, que colaboró en la elaboración de la placa conmemorativa.

Desde el consistorio agradecieron el trabajo desinteresado de todos ellos para hacer posible este reconocimiento, concebido como un símbolo del afecto y el agradecimiento de todo el municipio hacia quien durante décadas ha contribuido a la vida diaria del pueblo.

El homenaje sirvió también para desear a Vicente y Mari una nueva etapa de descanso tras años de esfuerzo y dedicación. Los vecinos aprovecharon la ocasión para reconocer el papel que ambos han desempeñado en la comunidad y para agradecerles una labor que, según destacaron desde el Ayuntamiento, ha dejado una profunda huella en Villamalur.

Con la jubilación de Vicente Ballester se cierra una trayectoria profesional marcada por la constancia, la cercanía y el compromiso con sus vecinos, valores que han hecho que su nombre quede ligado para siempre a la historia reciente del municipio.

Comentarios

Entradas populares