Montán nombrará Hijo Adoptivo a título póstumo a Jordi Joan Santolaria, impulsor del descubrimiento del yacimiento del Monte Calvario

El Ayuntamiento reconoce la trayectoria de quien dedicó gran parte de su vida a investigar, proteger y divulgar el patrimonio arqueológico del municipio. El reconocimiento pone en valor una labor que permitió descubrir y preservar uno de los enclaves históricos más importantes de la localidad.

El Ayuntamiento de Montán ha aprobado en sesión plenaria conceder el título de Hijo Adoptivo de la Villa, a título póstumo, a Jordi Joan Santolaria Parella, en reconocimiento a la extraordinaria contribución que realizó durante décadas al conocimiento, protección y difusión del patrimonio arqueológico del municipio.

Aunque Jordi Joan Santolaria nació en Barcelona en 1949, mantuvo desde su infancia un estrecho vínculo con Montán. Era hijo de Reinaldo Santolaria Badenas, natural de la localidad, quien transmitió a toda la familia el cariño por el municipio, al que regresaban cada verano y donde Jordi desarrolló un profundo sentimiento de pertenencia.

Su interés por la arqueología surgió siendo apenas un adolescente. Durante sus recorridos por el término municipal comenzó a recoger fragmentos cerámicos y otros restos arqueológicos que despertaron su curiosidad. Pese al escepticismo inicial de quienes le rodeaban, estaba convencido de que aquellos materiales ocultaban una historia mucho más importante. Con tan solo 17 años, decidió consultar el hallazgo con el Museo Arqueológico de Barcelona, cuyos especialistas confirmaron que se trataba de cerámica preibérica.

Una vida dedicada a descubrir la historia de Montán

Aquella primera confirmación marcó el inicio de una intensa labor de investigación que acabaría siendo determinante para el conocimiento del patrimonio histórico del municipio. Durante décadas, Jordi Joan Santolaria investigó el territorio, compartió sus descubrimientos y explicó sus teorías a vecinos, visitantes y jóvenes interesados en la arqueología, transmitiendo su pasión por la historia local y despertando vocaciones entre nuevas generaciones de investigadores.

Uno de esos jóvenes fue el arqueólogo David Vizcaíno León, quien ha reconocido en numerosas ocasiones la influencia que Jordi ejerció sobre su trayectoria profesional. Fruto de esa colaboración y del trabajo desarrollado durante años, en 2009 la Diputación de Castellón incorporó a Montán al Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos Arqueológicos, confirmando el enorme valor histórico del yacimiento del Monte Calvario.

La importante colección de materiales arqueológicos recuperados por Jordi Joan Santolaria a lo largo de décadas fue depositada posteriormente en el Museo de Bellas Artes de Castellón, donde actualmente forma parte de los fondos museísticos bajo la denominación de "Colección Jordi Joan Santolaria".

El reconocimiento científico definitivo llegó en 2013, cuando el Servicio de Investigaciones Arqueológicas y Prehistóricas (SIAP) de la Diputación de Castellón inició las excavaciones oficiales en el Monte Calvario. Jordi participó como voluntario en aquellos trabajos, que permitieron confirmar la existencia del importante poblado que él había defendido durante tantos años.

El alcalde de Montán, Sergio Fornas, ha señalado que este reconocimiento "es un acto de justicia y gratitud hacia una persona que, sin buscar protagonismo alguno, dedicó gran parte de su vida a proteger y dar a conocer una parte fundamental de la historia de nuestro pueblo".

El primer edil ha destacado además que "Jordi Joan Santolaria supo ver lo que muchos no veían. Gracias a su intuición, perseverancia y amor por Montán hoy contamos con un patrimonio arqueológico de enorme valor que nos ayuda a entender quiénes somos y de dónde venimos".

Fornas ha añadido que "su legado trasciende el ámbito arqueológico, porque también representa valores como el compromiso con el territorio, la curiosidad por el conocimiento y el orgullo de pertenencia a Montán. Por ello, el nombramiento como Hijo Adoptivo constituye el mayor reconocimiento que nuestro municipio puede otorgarle".

Jordi Joan Santolaria falleció el 2 de mayo de 2015, a los 65 años. Más de una década después de su desaparición, Montán mantiene vivo su recuerdo a través de un legado científico, patrimonial y humano que ya forma parte de la memoria colectiva del municipio y que continuará inspirando a futuras generaciones comprometidas con la conservación de su historia.

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