Almassora registra la temperatura más alta de Europa
El observatorio provincial de Castelló-Almassora ha alcanzado este 16 de febrero los 26,2 grados, la temperatura más alta en un mes de febrero desde 1995, en un contexto de viento seco y prolongado.
Almassora ha vuelto a situarse en el foco meteorológico tras registrar una
temperatura de 26,2 ºC, la más elevada en febrero desde el 25 de febrero
de 1995, cuando se alcanzaron 28,8 ºC. Según la Agencia Estatal de Meteorología
(AEMET) en la Comunitat Valenciana, este valor es provisionalmente el más alto
de la Península y del continente en la jornada.
El episodio se produce en el marco de un prolongado temporal de viento de
poniente y noroeste que afecta al territorio desde el pasado 22 de enero.
El viento persistirá
hasta el viernes 20
AEMET ha confirmado que el actual temporal no remitirá hasta el próximo
viernes día 20, cuando un anticiclón invadirá la Comunitat Valenciana y
permitirá una clara disminución del viento durante el fin de semana.
Hasta entonces, continuará soplando viento de poniente y noroeste, menos
intenso que la semana pasada, aunque suficiente para activar avisos
meteorológicos. Según la previsión, hoy y el jueves serán los días más
ventosos de esta semana.
La persistencia, el
principal factor de riesgo
La agencia meteorológica subraya que el principal elemento de adversidad no
es únicamente la intensidad, sino la persistencia del fenómeno. Cuantos más
días consecutivos se prolonga el viento, mayor es la probabilidad de que se
produzcan impactos graves.
Aunque las rachas puedan ser inferiores a las de días anteriores, el riesgo
de caída de ramas, árboles o estructuras frágiles se mantiene, ya que muchos
elementos urbanos y naturales están debilitados tras semanas de exposición
continuada al temporal.
Además, el viento que está soplando es seco y cálido, lo que ha provocado
una pérdida de humedad en la vegetación acumulada tras las lluvias de meses
pasados, aumentando su fragilidad.
Avisos no son alertas
AEMET ha recordado que no es lo mismo un aviso meteorológico que una
alerta. La agencia emite avisos en función de la probabilidad de que se superen
determinados umbrales de viento, pero la gestión del riesgo corresponde a los
servicios de emergencia.
Factores como la exposición y la vulnerabilidad del territorio son
evaluados por los gestores del riesgo, como el 112 de la Generalitat Valenciana
y los propios ayuntamientos, que son quienes determinan la activación de
alertas y medidas específicas.
Por ejemplo, un municipio con abundante arbolado urbano puede ser más
vulnerable ante el viento que otro con menos vegetación, lo que puede derivar
en decisiones distintas ante un mismo aviso meteorológico.
En este contexto, Almassora combina rachas persistentes, aire seco y
temperaturas inusualmente altas para la época, en un episodio que está dejando
registros históricos tanto por su duración como por sus valores térmicos.



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