Detectan una peligrosa planta invasora en el río Mijares

La guardería del Consorcio del Paisaje Protegido del Mijares ha localizado ejemplares de miraguano, una especie exótica invasora, en varias zonas del paraje natural compartido por Burriana, Almassora y Vila-real.

La Guardería del Consorcio del Paisaje Protegido de la Desembocadura del Río Mijares ha alertado de la presencia de una especie vegetal invasora en este espacio natural protegido de la provincia de Castellón. Se trata del miraguano (Araujia sericifera), una planta exótica detectada recientemente en la laguna 2 y en el talud de la desembocadura del río.

El paraje afectado se extiende por los términos municipales de Burriana, Almassora y Vila-real, una zona de alto valor ecológico que alberga una notable diversidad de flora y fauna autóctonas.

Ante la detección de esta especie, desde el Consorcio se ha informado de que ya se han activado los trabajos de retirada, una actuación considerada prioritaria para proteger la vegetación autóctona y preservar el equilibrio ecológico del espacio. Los responsables del organismo subrayan que “la detección precoz y la intervención rápida son fundamentales para frenar la expansión de estas especies y garantizar la conservación del paraje”.

Una especie invasora con alto impacto ambiental

El miraguano, también conocido como jazmín del Tucumán o “planta cruel”, es una especie originaria de Sudamérica que fue introducida en Europa como planta ornamental, debido a su rápido crecimiento y a su capacidad para trepar y cubrir verjas y muros, de forma similar a la hiedra.

Con el paso del tiempo, esta planta ha escapado de los entornos ajardinados y ha llegado al medio natural, donde se comporta como una especie invasora. En España se ha extendido desde zonas residenciales hacia espacios naturales, especialmente en áreas del Mediterráneo, con presencia documentada en puntos de Girona, Alicante, Mallorca y otros enclaves costeros.

Riesgos para la flora y la agricultura

El principal problema del miraguano es su capacidad para impedir la regeneración de la vegetación autóctona, ya que crece de forma agresiva, ahoga árboles, cubre arbustos y reduce la entrada de luz a otras plantas. Además, puede suponer un riesgo para cultivos agrícolas, especialmente para plantaciones de cítricos, al invadir zonas de cultivo próximas.

A estos impactos se suma el hecho de que la planta emite un látex tóxico, que resulta irritante para la piel y los ojos, lo que incrementa el riesgo tanto para la fauna como para las personas que entren en contacto con ella.

Desde el Consorcio del Paisaje Protegido del río Mijares insisten en la importancia de controlar y erradicar este tipo de especies para evitar su propagación y recuerdan la necesidad de no introducir plantas exóticas en el entorno natural, una de las principales vías de expansión de la flora invasora.

 

Comentarios

Entradas populares